Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2010

A mis alumnos...

Querido alumno, me dirijo a ti con esta carta porque creo que tú eres el primer testigo de lo que es la clase de Religión, sobre todo en estos tiempos en los que soplan vientos de incertidumbre y muchos detractores se retroalimentan a sí mismos, ahítos de visceralidad y de prejuicios otrora trasnochados, hogaño efervescentes.
Tú sabes muy bien que la clase no es un ámbito para adoctrinar. Cuántas veces he escuchado de tus labios «nos mola esta clase, seño, porque aquí podemos expresarnos con libertad...». Es curioso que voces emergentes, de no se sabe qué cavernas, afirman una y otra vez lo contrario. Más aún, cuando muchos de vosotros os reconocéis ateos, o al menos asolados por la duda, sabéis que en la clase de Religión todas las posiciones son escuchadas y atendidas. Bien sabéis, desde hace ya bastantes años que en esta asignatura cohabitamos creyentes y no creyentes, afrontando apasionadamente tantos temas tannecesarios para poder interpretar nuestra cultura y la de tantos inmigra…