Cuentan que en el mar había un pez muy preguntón. Quería saber dónde estaba el océano y por más que se lo indicaban, no lo veía. El sólo veía agua.
Otra vez un pez chiquito le pregunto a su mamá dónde estaba el mar. La mama pez se rió y le dijo: al mar no se le ve porque estamos en su panza, nosotros estamos dentro del mar y somos muy pequeñitos para verle y agradecerle que nos da la vida. Así nos pasa a nosotros.

En Navidad es cuando tenemos que compartir más y perdonar, cuando tenemos que acercarnos a todos porque en ellos está el mejor regalo de la Navidad: Dios nuestro amigo.
FELICES VACACIONES DE NAVIDAD.
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